El Jueves Lardero, día que empieza el Carnaval, ha estado vinculado desde hace siglos con el consumo de la butifarra de huevo. Conocido como día del huevo y el cerdo o el día de la tortilla, tiene lugar seis días antes del inicio de la Cuaresma (miércoles de ceniza), un periodo de abstinencia de 40 días durante el cual no se comían huevos ni carne.

Antiguamente, las fiestas de carnaval se caracterizaban por un consumo excesivo de carne de cerdo, y es que el Jueves Lardero marcaba el final de un buen periodo de alimentación grasa que se iniciaba con la matanza del cerdo (San Martín) y que continuaba con la Navidad. En febrero, la despensa se había vaciado bastante pero aún quedaban chicharrones y butifarras. Por este motivo la gente se hartaba con alimentos grasientos para prepararse para la abstinencia de la Cuaresma, y el primer día para hacerlo era el Jueves Lardero.

Tenemos constancia de la vinculación entre la butifarra de huevo y el carnaval desde inicios del siglo XVII. En aquella época los alimentos estaban basados en huevos, productos del campo y carne de cerdo, y de ellos surgió este alimento, que hoy en día se puede consumir en cualquier momento del año. Para su elaboración se mezcla la carne picada de cerdo con los huevos, se embute y se hierve. La pasta de este nuevo elaborado cárnico se hacía “con tantos huevos que la masa quede afianzada”.

Su origen está ligado a la vida de campo. En esos tiempos era costumbre salir en grupo al campo para celebrar la llegada del Carnaval comiendo coca de chicharrones y butifarra de huevo para merendar. Con el paso del tiempo la única tradición que no se ha perdido es la de comer tortillas de butifarra y butifarra de huevo cruda con pan con tomate.

La butifarra de huevo es un embutido cocido elaborado, artesanalmente, con magro, papada de cerdo, huevo, sal y pimienta, embutido con tripa natural. De color amarillento, tiene una textura ligera y esponjosa, y su sabor es fino pero pronunciado. Apta para celíacos y alérgicos o intolerantes a la lactosa y a la proteína láctea, desde El Graner os la ofrecemos todo el año para ser degustada como se presenta, sin preparación previa y a temperatura ambiente, aunque también es muy recomendable a la brasa.

Ingredientes de la butifarra de huevo: magro y papada de cerdo, huevo, sal y pimienta. Embutido con tripa natural.

Producto apto para: celíacos y alérgicos o intolerantes a lactosa y a la proteína láctea.

Opciones de compra: unidades de 350-400 g. aprox., tripa fina natural calibre 36-38. Pieza individual envasada al vacío; porcionada envasada al vacío.

Disponibilidad: en existencia.