Esta vez os traemos una receta de lo más sencilla y, en verano, refrescante y deliciosa. ¡Y, claro, con embutido como uno de los protagonistas! Se trata de la sopa de tomate con longaniza y dados de pan (picatostes). Servida fría, es excelente y una delicia para el paladar.

Elaboración

1. Conseguid un puñado de tomate buenos y maduros (si tenéis huerto, ¡ya lo sabéis!). Hacedles una pequeña cruz en el culo con un cuchillo y, uno por uno, cocedlos 15 segundos en agua hirviendo. Seguidamente, enfriadlos rápidamente con agua. El objetivo es que no se cuezan y que se les pueda retirar la piel fácilmente. Peladlos, cortadlos por la mitad y vaciadlos de semillas. Entonces, trituradlos hasta que queden hechos una sopa. Ponedlos a enfriar en la nevera.

2. Coged la longaniza y quitadle la tripa. Cortadla a dados pequeños, del tamaño de los picatostes, o incluso más pequeños. Si no tenéis picatostes, podéis coger costra de pan, cortarla en pequeños pedazos, freírla y secarle el exceso de aceite.

3.Lo mezcláis todo, con un poco de sal y aceite, ¡y ya lo podéis servir! La sopa, una vez fría, y bien combinada con los dados de longaniza y picatostes, es un plato excelente para un almuerzo o cena fría; ¡que en verano se pone muy bien!


 

Ingredientes

250g de longaniza de El Graner tierna en un solo pedazo
1 kg de tomates maduros
Aceite de oliva virgen
Una pizca de sal
Picatostes de pan