Tripa natural vs. Tripa artificial

Los más acostumbrados al embutido lo tienen muy claro: ¡no hay color! ¿Hay mucha diferencia entre embutidos hechos de forma artesanal, con tripa natural, con las tripas artificiales que se ven últimamente? Dejando a un lado la calidad de las carnes de un embutido artesanal, la tripa natural o artificial es una cuestión que hace tiempo que suscita dudas entre algunos consumidores.

La tripa natural es la clásica, tradicional, que siempre se ha utilizado. Cuando se hacía (y se hace) la matanza del cerdo, se limpiaban las tripas de los animales y se utilizaban para elaborar los embutidos, ya que es el recipiente natural ideal para contener la carne y los aditivos naturales (pimienta, huevos…) y mantener sus propiedades. De esa forma, la tripa natural también es comestible, por tratarse de una parte inseparable del producto, y que tiene unas propiedades aromáticas y de sabor únicas. No genera residuos, protege y acentúa el buen sabor del embutido. ¡Es su “envoltorio natural”!

Por otro lado, con la industrialización de la comida, cada vez aparece más frecuentemente la tripa artificial en los embutidos. Muchas veces, viendo que el embutido no es artesanal, ese tipo de tripa nos generará desconfianza, ya que también tiene un aspecto más artificial. Su creación viene dada por el abaratamiento de los costes de fabricación de los embutidos, es decir, que salen más baratas que las naturales.

Hay de varios tipos: de colágeno, de celulosa o de plástico. La de colágeno es de origen animal, extraída de la piel de vaca y de cerdo. Es comestible, conserva el embutido… Pero no es considerada natural del todo, a parte que las cualidades organolépticas nunca son las mismas que con una tripa natural. La de celulosa se acostumbra a utilizar en algunos embutidos cocidos (como las salchichas de Frankfurt) y después se separa. No es comestible (la celulosa es papel), pero tampoco nadie ha acabado en el hospital por ingerirla. Y la de plástico es, simplemente, la que sirve para guardar embutidos de gran calibre, como las mortadelas, chóped… Resulta impermeable y también aísla el embutido pero, evidentemente, no es comestible.

Por suerte, el aumento de la cantidad de cerdos criados para la matanza nos puede proporcionar tripa natural durante todo el año (¡no hace falta esperar a la matanza del cerdo por San Martín!), y de esta forma podemos elaborar embutido artesanal de gran calidad siempre que queramos.

En El Graner elaboramos nuestros embutidos con tripa natural. Son artesanales y de gran calidad. ¡Está claro por qué tipo de tripa apostamos!