Los establecimientos locales, de proximidad, todavía conservan aquellas buenas costumbres de antes en las que la vocación de servicio era uno de sus puntos fuertes. ¿Recordáis aquella época en la que la carnicería de confianza abría casi cada día, para que siempre tuvierais carne fresca y de primera calidad para elaborar platos exquisitos?

En periodos difíciles como el actual, la vocación de servicio de los pequeños comercios se pone de manifiesto y ofrece un valor añadido que todos apreciamos (¡y mucho!). Este es el caso de la carnicería Marcel Puigmal y de los embutidos de El Graner, que continúan al pie de cañón para que, ahora más que nunca, podáis disfrutar de los sabores ampurdaneses.

Por una parte, desde la carnicería Marcel Puigmal se ofrece la posibilidad de realizar los pedidos por teléfono, WhatsApp o correo electrónico; y el cliente puede recogerlos más tarde, o bien recibirlos en su domicilio, en la zona de Figueres y cercanías. De esa forma, se respetan las medidas de seguridad del periodo de confinamiento y, además, el cliente disfruta de un producto fresco, de calidad y cargado de nutrientes. Y, por otra parte, los embutidos artesanales de El Graner están a la venta en su comercio online para que todos puedan disfrutar del sabor inconfundible, típico de la elaboración tradicional, sin moverse de casa. Con unos cuantos clics, el pedido queda registrado y, en un plazo de entre 24 y 48 horas, el cliente tiene los embutidos en su mesa.

En definitiva, Marcel Puigmal y su marca, El Graner, son una muestra de cómo los establecimientos de proximidad continúan al lado de sus clientes ofreciéndoles sus productos en todo momento. ¡Porque la vocación de servicio está más vida que nunca!