El pasado sábado, 21 de septiembre, el municipio de Sant Mori celebró su primer Tast de Vins (“Cata de Vinos”) con embutidos de l’Empordà, acompañados de pan artesano. Los vinos provenían de Vins Vidart y, los embutidos, como no podía ser de otra forma, eran de El Graner: ¡lo mejor de l’Empordà! En El Graner hicimos una selección de 5 embutidos que, maridados con un vino bien escogido, potencian sus características exponencialmente.


1.
El primer maridaje fue el de la butifarra blanca con el Puntils. Este vino es una combinación de garnacha blanca con moscatel, no demasiado ácido y un poco goloso, ideal para empezar la cata de vinos. Lo acompañamos con la butifarra blanca para matar un poco su punto de pimienta. ¡Una combinación exquisita!

2. Continuamos con el embutido por excelencia, el fuet. En esa ocasión, fue maridado con el Mar de Mas Oller, un vino blanco hecho de variedades un tanto atípicas: picapoll y malvasía. El fuet tiene un punto dulce en el aderezo, y por eso lo acompañamos con este vino, ácido, bastante corpulento y voluminoso. Es un maridaje ideal para limpiar un poco la boca antes de pasar al tercero.

3. Continuamos con uno de los embutidos más conocidos, la longaniza, elaborada con una combinación de materias primas mucho más magras, un aderezo más fuerte y una curación más lenta que en el fuet. En cuanto al vino, proseguíamos en la línea de los ácidos, esta vez con La Mar de Rosa, un vino rosado 100% lladoner. ¡Esta combinación hizo deleitarse a los comensales!

4. El cuarto embutido que ofrecimos era la butifarra negra, maridada esta vez con el primero de los vinos negros, el Apassionat. El vino, en este caso, estaba elaborado con cuatro variedades: garnacha negra, monestrell, syrah de 4 meses y medio en barrica y garnacha peluda. En ese caso, lo que se quería era combinar un vino más redondeado con un embutido de sabor potente y característico.

5. Y lo mejor para el final. Para acabar la cata, escogimos el vino Quindals, un vino negro contundente, ecológico y biodinámico, hecho con garnacha negra y cariñena. El embutido escogido fue la cabeza de lomo, elaborado con carne del cuello del cerdo, una de las más magras y melosas. En esa ocasión, buscábamos un maridaje que combinase a la perfección en la boca: un embutido más graso combinado con un vino más computado.

Buenos vinos, con un pan consistente y artesano al 100% con aceite de oliva virgen extra ecológico muy sabroso y los mejores embutidos de l’Empordà. ¡Así fue el primer Tast de Vins de Sant Mori!